Petrer ha decidido que este Halloween el miedo no aparezca cuando le dé la gana: tendrá horario, aforo y probablemente alguien preguntando si llevas la entrada en el móvil. La improvisación paranormal se ha terminado; aquí hasta el escalofrío entra por turnos.
La base real la publicó el Ayuntamiento de Petrer el 23 de octubre. El sábado 31 habrá talleres de maquillaje, dos túneles del terror y Circus Lugen en el Castillo. Una programación tan completa que el monstruo debajo de la cama ya está mirando el bono transporte.
Maquillaje de barrio con categoría de obra pública
Las asociaciones de Las Chimeneas y Barrio Antiguo montarán talleres entre las 16:30 y las 19:30. Tres horas para transformar una cara infantil en criatura de ultratumba y veinte minutos más para convencer al padre de que ese verde fosforito no sale con una toallita.
“He traído al chiquillo de vampiro y me lo devuelven de inspector de Hacienda zombi; esto sí que da miedo”, resumió Casi Miro, con una capa en una mano y el ticket del maquillaje en la otra.

La Mansión Fasegura separa sustos por edades
La Concejalía de Juventud abrirá la Mansión Fasegura a las 18:00 para público infantil y a las 21:00 para los mayores. Es una idea sensata: primero entra quien aún teme a los fantasmas; después, quien ya conoce una declaración de la renta.
San Rafael añadirá su túnel “Truco o Trato” de 19:00 a 21:00. Petrer consigue así una ruta temática donde el vecino puede enlazar sobresalto, maquillaje y caminata sin que ninguna pulsera inteligente se atreva a juzgarlo.
“Chè, quin patiment: llevo tres sustos y el reloj me felicita por actividad moderada”, explicó Elsa Pato, atleta involuntaria del pasillo oscuro.
Circus Lugen: el castillo administra el escalofrío
Dafó Theatrum llevará al Castillo un circo medieval inquietante con mellizas misteriosas, malabaristas, contorsionistas y mujer barbuda. Habrá seis pases, quince personas por sesión y un máximo de noventa espectadores. El terror, por tanto, no solo tiene aforo: tiene una precisión que ya quisiera cualquier cola de ambulatorio.

La terreta domina estas mezclas. Ya vimos a Crevillent poniendo salvoconducto hasta a los quesos; ahora Petrer sube la carpa al castillo y sirve patrimonio con iluminación siniestra. Para entrenamiento emocional también conviene rescatar aquella noche de suspense, ronquidos y alaridos del Autocine El Sur, prueba de que en Alicante el suspense siempre acaba compartiendo fila con alguien que ronca.
El verdadero monstruo es organizar el grupo
Debajo del cachondeo hay una buena noticia: asociaciones, colectivos culturales y Ayuntamiento reparten actividades por los barrios y ofrecen ocio cercano a jóvenes y familias. Lo difícil no será sobrevivir al túnel, sino lograr que seis amigos lleguen a la misma hora, con entrada, batería y una excusa compatible.
“A fer la mà: al fantasma lo veo venir; al amigo que dice ‘estoy aparcando’ no”, sentenció Alma Cenada desde una cola perfectamente mortal.
