El Hércules juega hoy en El Collao y Alicante ha hecho lo sensato: enviar por delante una avanzadilla de patiment, dos abanicos y un señor que dice “solo es pretemporada” con la voz de quien acaba de firmar una hipoteca emocional.
La base real está en la presentación oficial del Trofeu Ciutat d'Alcoi: viernes 14 de agosto de 2026, presentación del CD Alcoyano a las 18:30 y, a las 19:30, CD Alcoyano-Hércules CF correspondiente al XLVI Trofeu Ciutat d’Alcoi en Gestaser El Collao. Amistoso, sí. Termómetro de Alicante, también.
Subir a Alcoy no cuenta como calma
El viaje tiene algo de excursión escolar con libreta táctica: curvas, montaña y esa sensación de que cualquier partido de agosto puede convertirse en debate vecinal antes de que alguien encuentre aparcamiento. El Collao no intimida; el que intimida es el primo que ya trae conclusiones desde Mutxamel.
“Achávo, a las siete y media empieza el partido y a las siete y treinta y dos ya estaremos midiendo sensaciones con nivel láser”, avisó Paco Tilla.

El Trofeu Ciutat d’Alcoi viene con manual de supervivencia
Después de la cata de dramas con hielo de Paterna, el herculanismo llega con el ánimo en modo granizado: frío por fuera, removido por dentro. Nadie quiere exagerar, cosa compatible con exagerarlo todo durante hora y media y mandar tres audios al descanso.
Si la mascletà de Luceros enseñó a Alicante a traducir explosiones, este amistoso propone una asignatura nueva: entender una presión alta sin que tiemble la cucharilla del café.

La fe también hace pretemporada
El resultado importará lo justo, que en Alicante significa muchísimo hasta que convenga decir que no importa nada. Lo útil será ver piernas, automatismos y caras nuevas; lo inevitable será discutir si una conducción hacia banda anuncia proyecto o simplemente agosto.
“Chico, calla: si ganamos es ilusión medida; si empatamos es carga; si perdemos es laboratorio con vistas a la montaña”, resumió Dolores Fuertes.
Conclusión con bufanda de verano
Alcoyano-Hércules, El Collao, 19:30. La ficha parece sencilla, pero Alicante sabe convertir una previa en patrimonio oral. Que ruede el balón; el patiment ya ha pedido sitio en la grada.
“¡Que en pixe! Yo venía tranquilo y ya estoy mirando el calendario como si me debiera dinero”, confesó Aitor Menta.
