El Hércules y el Castellón han firmado un 0-0 en el José Rico Pérez y Alicante ha reaccionado con la solemnidad propia de los grandes acontecimientos: mirando el marcador, mirando al vecino y preguntando si un empate sin goles cuenta como plan cultural de agosto.
La base real está en el marcador publicado por SportyTrader: Hércules-Castellón, 7 de agosto de 2026, amistoso de pretemporada dentro del Trofeo Ciudad de Alicante, con el marcador clavado en un 0-0 tan redondo que casi parecía diseñado por Urbanismo. Después, en la tanda de penaltis, el Castellón se llevó el trofeo por 4-5 y dejó al Rico Pérez con esa cara de “bueno, técnicamente no hemos perdido el partido”.
El 0-0 también tiene grada
Sobre el papel, estos partidos sirven para acumular minutos, medir piernas y repartir sensaciones. En el ecosistema herculano, además, sirven para activar el laboratorio provincial de conclusiones prematuras, donde una presión alta puede convertirse en tesis y un despeje en debate familiar.
“Achávo, cero a cero y aún así he sudado como si hubiéramos defendido una hipoteca en el descuento”, explicó Paco Tilla con la bufanda en modo peritaje.

Castellón vino, el gol no
El Castellón puso el rival serio y el Hércules puso esa mezcla de rodaje, prudencia y patiment que ya venía calentando desde la previa contra el Algeciras y el empate de Murcia. No hubo goles, pero sí ese silencio raro del estadio cuando todos entienden que el verano también sabe defender en bloque bajo.
Ni fú ni fá, pero con matices: el 0-0 no permite sacar pecho, aunque tampoco obliga a esconder la libreta. Es un resultado de esos que en agosto se archivan como “carga de trabajo” y en septiembre se revisan con gafas de abogado.

La pretemporada no perdona ni cuando no marca
Lo mejor del empate es que permite a todo el mundo tener razón durante unas horas. El optimista ve solidez. El pesimista ve falta de pólvora. El alicantino medio ve una excusa perfecta para pedir otra bebida y decir “este año, con calma”, frase peligrosísima si se pronuncia antes de que termine agosto.
“Fotrè, si el gol no ha venido será porque estaba buscando aparcamiento por el Rico Pérez”, diagnosticó Dolores Fuertes con una serenidad casi arbitral.
Conclusión sin dramatizar demasiado
El Hércules se queda con un 0-0, minutos y material suficiente para que Alicante haga lo que mejor sabe hacer: convertir un amistoso en conversación de sobremesa, previsión emocional y pequeña auditoría de la ilusión.
“¡Que en pixe! Si esto era una prueba, yo he aprobado en sufrir sin balón”, remató Aitor Menta.
